Cuando las encías sangran, están inflamadas o empiezan a separarse de los dientes, una limpieza dental convencional puede no ser suficiente. En determinados casos es necesario realizar una limpieza más profunda para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados por debajo de la línea de la encía.
Este tratamiento es conocido popularmente como curetaje dental, aunque normalmente se realiza mediante técnicas de raspado y alisado radicular.
Su objetivo no es simplemente limpiar los dientes, sino controlar la infección periodontal y favorecer que los tejidos que rodean al diente recuperen unas condiciones más saludables.
Si notas sangrado frecuente, inflamación, retracción de las encías o movilidad dental, una valoración de periodoncia en General Ricardos permite determinar si necesitas una limpieza convencional o un tratamiento periodontal más profundo.
¿Qué es exactamente un curetaje dental?
El término curetaje dental se utiliza habitualmente para referirse a una limpieza profunda realizada por debajo de la encía.
En la práctica clínica, uno de los procedimientos fundamentales del tratamiento periodontal es el raspado y alisado radicular.
Durante este procedimiento se eliminan la placa bacteriana y los depósitos de sarro adheridos a las superficies de las raíces de los dientes, especialmente en aquellas zonas a las que no puede acceder el cepillado convencional.
Después se acondiciona la superficie de la raíz para dejarla lo más limpia posible.
El objetivo es reducir la carga bacteriana y controlar la inflamación provocada por la enfermedad periodontal.
¿Por qué se acumula sarro debajo de las encías?
La placa bacteriana se forma constantemente sobre los dientes.
Cuando no se elimina correctamente mediante el cepillado y la higiene interdental puede mineralizarse y convertirse en sarro.
El problema aparece cuando esta acumulación alcanza la zona situada por debajo de la encía.
Las bacterias pueden provocar inflamación y hacer que la encía se vaya separando progresivamente del diente, generando unos espacios denominados bolsas periodontales.
Dentro de esas bolsas pueden acumularse todavía más bacterias y sarro.
A medida que la enfermedad periodontal avanza, también pueden verse afectados los tejidos y el hueso que sostienen los dientes.
Por eso es importante prestar atención a cualquier cambio en las encías. Puedes consultar también cuáles son las principales señales de unas encías que necesitan atención.
¿Cuál es la diferencia entre una limpieza dental y un curetaje?
Esta es una de las dudas más frecuentes.
Una limpieza dental profesional está orientada principalmente a eliminar placa y sarro acumulados alrededor de los dientes para mantener una boca saludable y prevenir problemas.
El raspado y alisado radicular, en cambio, se realiza cuando existe afectación periodontal y es necesario acceder a zonas situadas debajo de la encía.
De forma sencilla:
Limpieza dental profesional: tiene principalmente una finalidad preventiva y de mantenimiento.
Curetaje o raspado periodontal: forma parte del tratamiento de determinados problemas de las encías y actúa a mayor profundidad.
Por eso no debe asumirse que una limpieza convencional puede sustituir un tratamiento periodontal cuando existe periodontitis.
Tampoco significa que todas las personas que presentan algo de sarro necesiten un curetaje. La indicación depende del diagnóstico realizado por el profesional.
¿Cuándo puede ser necesario un curetaje dental?
El tratamiento periodontal puede estar indicado cuando existen signos compatibles con enfermedad periodontal.
Algunos de los síntomas que pueden hacer recomendable una valoración son:
- Sangrado frecuente de las encías.
- Encías inflamadas o enrojecidas.
- Retracción de las encías.
- Acumulación abundante de sarro.
- Mal aliento persistente.
- Sensibilidad en determinadas zonas.
- Aparición de espacios entre dientes que antes no existían.
- Sensación de que algún diente se mueve.
- Bolsas periodontales alrededor de los dientes.
Tener alguno de estos síntomas no significa necesariamente que necesites un curetaje.
El diagnóstico debe realizarse después de examinar el estado de las encías y valorar la profundidad de las bolsas periodontales, el sangrado y otros factores.
¿Qué son las bolsas periodontales?
En una boca sana, la encía se adapta alrededor del diente creando una pequeña separación natural.
Cuando existe enfermedad periodontal, la inflamación puede provocar que este espacio aumente.
Se forma entonces una bolsa periodontal en la que pueden acumularse bacterias y depósitos de sarro.
El cepillo de dientes y el hilo dental no pueden limpiar adecuadamente las zonas más profundas de estas bolsas.
Por eso, cuando existe afectación periodontal, puede ser necesario utilizar instrumentos específicos para acceder debajo de la encía y eliminar los depósitos adheridos a las raíces.
La profundidad de estas bolsas es uno de los parámetros que el profesional puede evaluar durante una exploración periodontal.

¿Cómo se realiza un curetaje dental?
Antes de comenzar el tratamiento se realiza una valoración periodontal para determinar qué zonas están afectadas y qué profundidad presentan las bolsas alrededor de los dientes.
El procedimiento puede realizarse por zonas o cuadrantes de la boca dependiendo de la extensión de la enfermedad.
De manera general, incluye las siguientes fases:
1. Valoración periodontal
Se examinan las encías y los tejidos que rodean los dientes.
El profesional puede medir las bolsas periodontales mediante una sonda específica y valorar la presencia de sangrado, inflamación, retracción o movilidad dental.
Cuando es necesario pueden utilizarse también pruebas radiológicas para valorar el hueso que sostiene los dientes.
2. Anestesia local
Cuando la profundidad o sensibilidad de la zona lo requiere, puede utilizarse anestesia local para realizar el procedimiento con mayor comodidad.
De esta forma es posible trabajar por debajo de la encía sin que el paciente tenga que soportar dolor durante el tratamiento.
3. Raspado
Se eliminan los depósitos de placa bacteriana y sarro adheridos a las superficies dentales y radiculares.
Para hacerlo pueden emplearse instrumentos manuales y equipos específicos.
4. Alisado radicular
Después de retirar los depósitos se trabaja sobre las superficies de las raíces para dejarlas limpias y favorecer unas mejores condiciones para la cicatrización de los tejidos.

5. Seguimiento
Después del tratamiento periodontal es importante controlar cómo responden las encías.
En las revisiones posteriores se puede volver a valorar el sangrado, la inflamación y la profundidad de las bolsas para comprobar la evolución.
¿Duele hacerse un curetaje dental?
El tratamiento puede generar sensibilidad o molestias, especialmente cuando existe mucha inflamación o las bolsas periodontales son profundas.
Sin embargo, cuando está indicado puede utilizarse anestesia local para reducir las molestias durante el procedimiento.
Después de la sesión puede aparecer cierta sensibilidad en las encías o en los dientes durante un periodo corto de tiempo.
También puede notarse una sensación diferente alrededor de los dientes cuando desaparece la inflamación acumulada.
La intensidad de las molestias depende de la extensión del tratamiento y de la situación periodontal inicial de cada persona.
¿Cuántas sesiones de curetaje se necesitan?
No existe un número fijo de sesiones aplicable a todos los pacientes.
El tratamiento depende de:
- Número de dientes afectados.
- Profundidad de las bolsas periodontales.
- Cantidad de sarro acumulado.
- Grado de inflamación.
- Pérdida de soporte periodontal.
- Sensibilidad del paciente.
- Respuesta al tratamiento.
En algunos casos puede tratarse una zona determinada mientras que en otros es necesario trabajar diferentes cuadrantes de la boca en sesiones separadas.
El plan debe establecerse después de realizar una valoración periodontal.
¿Qué ocurre después de un curetaje?
Durante los primeros días pueden aparecer algunos cambios.
Es posible experimentar sensibilidad dental, especialmente ante alimentos o bebidas muy frías.
Las encías también pueden sentirse algo sensibles.
A medida que disminuye la inflamación puede dar la impresión de que las encías están algo más retraídas o que los dientes parecen ligeramente más largos.
Esto puede ocurrir porque una encía previamente inflamada ocupaba más volumen.
El objetivo del tratamiento es conseguir controlar la infección y mejorar el estado de los tejidos periodontales.
¿Qué cuidados hay que seguir después?
Las indicaciones pueden variar según el tratamiento realizado, por lo que siempre deben seguirse las recomendaciones del profesional.
De forma general es especialmente importante mantener un buen control de la placa bacteriana.
Esto puede incluir:
- Cepillado dental cuidadoso.
- Limpieza entre los dientes.
- Uso de cepillos interdentales cuando estén indicados.
- Evitar fumar.
- Seguir las recomendaciones de alimentación durante las primeras horas si existe sensibilidad.
- Utilizar únicamente los productos prescritos o recomendados por el profesional.
- Acudir a las revisiones programadas.
El tratamiento realizado en clínica necesita complementarse con una higiene diaria adecuada para reducir el riesgo de que las bacterias vuelvan a acumularse.
¿Qué pasa si no se trata la periodontitis?
La periodontitis puede provocar la destrucción progresiva de los tejidos que mantienen los dientes en su posición.
Cuando avanza puede aparecer:
- Retracción de las encías.
- Pérdida de soporte óseo.
- Movilidad dental.
- Separación entre los dientes.
- Problemas al masticar.
- Pérdida de piezas dentales.
El objetivo del tratamiento periodontal es controlar la enfermedad antes de que el daño continúe progresando.
Por eso el sangrado de encías no debería considerarse algo normal simplemente porque lleve ocurriendo mucho tiempo.
¿Puede el curetaje eliminar el mal aliento?
El mal aliento puede tener muchas causas.
Una de ellas es la acumulación de bacterias asociada a problemas periodontales.
Cuando ese es el origen, tratar la enfermedad de las encías y mejorar el control de la placa puede ayudar a reducir el problema.
Sin embargo, no todas las personas con mal aliento tienen periodontitis.
Si este es uno de tus síntomas principales, puedes consultar también las causas y tratamientos de la halitosis.
¿El curetaje cura definitivamente la periodontitis?
El tratamiento periodontal permite controlar la enfermedad, pero el mantenimiento posterior es fundamental.
Una persona que ha presentado periodontitis puede necesitar controles y mantenimientos periódicos adaptados a su riesgo.
Aunque las encías mejoren después del tratamiento inicial, abandonar las revisiones y permitir nuevamente una acumulación importante de placa puede favorecer una nueva progresión de la enfermedad.
Por eso la periodoncia no termina necesariamente después del raspado y alisado radicular.
El seguimiento a largo plazo es una parte importante del tratamiento.
¿Cada cuánto hay que hacer un curetaje dental?
Un curetaje no debería realizarse automáticamente cada cierto número de meses como si fuera una limpieza convencional.
La necesidad de repetir un tratamiento periodontal depende de la evolución de cada paciente.
Después del tratamiento inicial se realizan revisiones para comprobar el estado de las encías.
A partir de ahí puede establecerse un programa personalizado de mantenimiento periodontal.
No debe confundirse este mantenimiento con realizar raspados profundos sin comprobar previamente si están indicados.
Preguntas frecuentes sobre el curetaje dental
¿Se puede comer después de un curetaje?
Depende de la zona tratada y de si se ha utilizado anestesia local.
Mientras exista anestesia es importante seguir las indicaciones proporcionadas por el profesional para evitar morder accidentalmente los tejidos.
Posteriormente puede recomendarse durante unas horas una alimentación que resulte cómoda si existe sensibilidad.
¿Es normal que sangren las encías después?
Puede aparecer un ligero sangrado o sensibilidad inmediatamente después del tratamiento.
Si el sangrado es importante, persiste o aparece algún síntoma que te preocupe, es recomendable contactar con la clínica.
¿Los dientes se pueden mover después de un curetaje?
El tratamiento no tiene como objetivo aflojar los dientes.
En casos avanzados, la enfermedad periodontal puede haber provocado previamente pérdida de hueso y movilidad dental.
Al desaparecer la inflamación, el paciente puede percibir algunos cambios que deben ser valorados durante las revisiones.
¿Se puede hacer un curetaje teniendo implantes?
Los implantes también necesitan cuidados específicos de los tejidos que los rodean.
Si existe inflamación alrededor de un implante, el tratamiento debe decidirse después de valorar el problema concreto.
No debe asumirse que el mismo procedimiento utilizado alrededor de un diente natural es necesariamente el indicado alrededor de un implante.
¿Una limpieza dental evita tener que hacerse un curetaje?
Mantener una buena higiene y realizar limpiezas dentales profesionales en General Ricardos puede ayudar a prevenir la acumulación de placa y sarro y a detectar precozmente problemas en las encías.
Sin embargo, el riesgo periodontal depende también de otros factores individuales.
Por eso las revisiones periódicas siguen siendo importantes.
Tratamiento periodontal en Carabanchel
Si tus encías sangran con frecuencia, están inflamadas, se han retraído o notas acumulación de sarro debajo de ellas, es recomendable realizar una valoración antes de decidir qué tipo de limpieza necesitas.
En Clínica Dental Fonseca y Obando realizamos tratamientos de periodoncia en General Ricardos, Carabanchel orientados al diagnóstico, tratamiento y mantenimiento de la salud de las encías.
La clínica está situada en Calle General Ricardos 138, en Carabanchel, Madrid.
Una exploración periodontal permite determinar si necesitas una limpieza convencional, un raspado y alisado radicular u otro tratamiento adaptado al estado de tus encías.

